EL ORIGEN DE LA VIOLENCIA

Por DPM Investigaciones

Las sociedades crecen a una velocidad vertiginosa y muchas veces de manera poco reflexiva sobre su organización. Por ello, los problemas surgidos con el tiempo muchas veces superan sus posibilidades de resolución, cayendo en un círculo vicioso, impidiendo implantar el tan buscado bien común.

El presente ensayo aborda  una de las características y cánceres  más profundos de nuestra sociedad: la violencia.  

La OMS define a la violencia como: 

“El uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o de amenaza, contra uno mismo, otra persona o comunidad, con muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastorno del desarrollo o privaciones.” 

Con estas categorías de violencia, el ser humano tiene posibilidad de dañar a la sociedad en tres niveles diferentes:

-       Autoinfringida- hacia uno mismo

-       Interpersonal- hacia grupos cercanos o ajenos

-       Colectiva- social, política y económica

Y los grados, muchas veces irreversibles, cada uno tan dañino como el otro:

-       Física

-       Sexual

-       Psíquica

-       Privación o descuido

Las preocupaciones de la sociedad se han modificado. La mayoría está centrada en cuestiones más banales y superfluas. Los resultados son evidentes: el deterioro en la calidad de vida; el enriquecimiento de unos cuantos; el aumento en el índice de la violencia y la desproporcionada crisis mundial en varias estructuras. Lo importante aquí es identificar el origen de todo ello para evitar sus consecuencias.    

Dentro de las pocas ciencias sociales que buscan interpretar los factores o hechos derivados en una consecuencia colectiva para proveer herramientas, las cuales aprovechen las experiencias, con impacto en el ambiente social, se encuentra la Criminología.

Un análisis Criminológico de la violencia, los hechos delictivos actuales, sus responsables y su tendencia, así como la interpretación  sociológica y psicológica de los mismos, hacen ver que el común de los delincuentes o trasgresores de las normas sociales se ven motivados, en gran medida, por circunstancias bien identificadas, las cuales trataremos de explicar más adelante.

La estructura actual de la organización social tiene como cimiento principal, y fin último, alcanzar satisfactores económicos y materiales; cuya pretensión es equipararlos a un sentimiento de bienestar interior de felicidad y armonía, sin embargo, se ha hecho manifiesto que una cosa no deriva en la otra.

El desequilibrado afán social de visualizar como fin y triunfo en la vida la acumulación de riqueza o bienes materiales, han devaluado y destruido en contrapartida aquellos principios básicos de convivencia.

Durante la historia del hombre, las doctrinas religiosas, legales, convencionalismos sociales y educación familiar,  han tratado de frenar o regular los instintos e intereses primarios del hombre, para garantizar y dar certeza a la convivencia, haciendo predecible el comportamiento de los individuos dentro de la comunidad.   

Desafortunadamente, en nuestras sociedades modernas, se ha establecido un erróneo Silogismo que pretende ser inamobible:

Dinero y Poder  =  Éxito, Felicidad, Amor, Estabilidad Emocional y Satisfacción sexual.

Este tipo de razonamiento desorienta a las sociedades y a sus integrantes, sobre todo a quienes tienen menor educación y usualmente coinciden con menos recursos económicos. Ellos toman como cierta esta influencia materialista y banal sin ningún cuestionamiento, aceptando como su fin y Dios único a la riqueza económica, luchando por ella a cualquier costa y bajo cualquier circunstancia. 

El hecho de tener éxito económico y verse reconocido socialmente es un poderoso canto de sirenas. El posicionar al dinero y bienes materiales a la cabeza de los valores, provoca la desaparición o menosprecio de cualquier principio antes concebido. Aplicándo el concepto “el fin justifica los medios”. 

En este orden de ideas, entonces la dignidad, honestidad, rectitud, respeto, humildad, recato, decencia, consideración, colaboración, solidaridad, amistad, etc., son valores ya no reconocidos por el individuo y palabras condenadas a desaparecer en corto tiempo de nuestro vocabulario, por su falta de uso y aplicación.

Esta desmedida explosión materialista, impulsada ferozmente por la nueva tecnología aplicada en la comunicación masiva de los últimos 50 años, ha creado un frenesí que ciega, trastorna y adoctrina en su nuevo dogma basado en el consumismo y la adoración del dinero y bienes suntuosos.

Esta sociedad, confundida por no encontrar el equilibrio entre su soberbia material y sus pálidos valores abstractos desvalorizados, ha creado verdaderos monstruos de mil cabezas que se manifiestan, en términos generales, en las siguientes consecuencias:

  1. 1.PÉRDIDA DE VALORES.Nada es tan importante como la acumulación de  riqueza y bienes materiales suntuosos. Al ser  los principios éticos  y morales conceptos abstractos sin ningún peso económico, quedan fuera del interés social.  Es tan fuerte este sentimiento para muchos, que la pérdida o la falta de esos satisfactores temporales sobrepasan el valor de su propia vida.
  1. 2.LOS PRINCIPIOS RELIGIOSOS. Normalmente abstractos, rigurosos, normativos y espirituales, desaparecen por una nueva doctrina con un sólo Dios al cual rendirle pleitesía, llamado “Dinero”.
  1. 3.DESINTERÉS EN DOCTRINAS SOCIALES.Los ideales políticos, religiosos o éticos, si no tiene una connotación económica son desechados de esta sociedad por sus integrantes, un ejemplo claro es el abstencionismo electoral.
  1. 4.FALTA DE SOLIDARIDAD.Debido a que es poco atractiva por no venir aparejada con una remuneración económica, reconocimiento o veneración personal ante la sociedad, la conciencia del bien común tiende a desaparecer por un individualista sentido de adoración personalLa falta de compromiso ante la necesidad ajena, el desinterés por participar activamente en el mejoramiento (no remunerado) de las condiciones de su entorno y la indiferencia ante la destrucción de la ecología, son manifestaciones de esta falta de solidaridad social, de un egocentrismo enclavado en el individuo limitando el bienestar social y deshumanizando a las personas, destruyendo no únicamente a la sociedad, sino también sus recursos naturales.  

En algunos países subesarrollados, esta actitud en los individuos es más evidente y por supuesto, las consecuencias se manifiestan en el ambiente social y de convivencia. 

La endeble solidaridad social, la falta de participación, el egoísmo y la cómoda posición de dejar todo bajo la responsabilidad de sus gobiernos, sintiéndose ajenos a todos los problemas comunitarios y sociales, provoca un lento avance con una gran vulnerabilidad al estar esencialmente divididos.

En México tan solo 4 de cada 1000 habitantes tiene alguna participación en obras sociales, mientras que en los países desarrollados alcanzan más de 100 por cada 1000 habitantes. 

  1. 5.MATERIALISMO PURO.Se manifiesta mediante un consumismo irracional e ilimitado, que conlleva a tratar, a toda costa, encontrar satisfacción externa para llenar el vacío de la falta de valores y principios internos (necesarios en todo ser humano). El sexo y los placeres de toda índole son el resultado de esa forma de vida insatisfecha, lo que despersonaliza a la larga a los individuos, nuevamente por su forma egoísta de entender su existencia.
  1. 6.CONCEPTO ERRONEO DE LA LIBERTAD.El abuso, justificación de todos los actos sociales o individuales amparados en las Libertades a las que tiene derecho el hombre, ha trastornado los derechos de otros y hasta el bien común, confundiéndolo con un irresponsable libertinaje el cual ha llegado a excusarse tácitamente por políticos, intelectuales y las propias autoridades.   
  1. 7.EDUCACIÓN FORMAL Y OCUPACION LABORAL.Condicionados por este ambiente social, la mayoría de los jóvenes primero piensan en la remuneración y después en lo que deberán estudiar para lograrlo. La selección de alguna carrera o profesión no se hace por la satisfacción del conocimiento y el beneficio para su sociedad. De hecho es lo menos importante. Los conceptos “esfuerzo” y “constancia” por supuesto les suena un camino largo y tortuoso, en un mundo donde las oportunidades cambian minuto a minuto. Igualmente todos buscan empleos cómodos y bien remunerados, aún cuando no sean afines a todos sus años de estudio. Sin darse cuenta, esto detiene el crecimiento de la sociedad por el poco compromiso y trabajo de sus integrantes, para alcanzar con dedicación y constancia la  superación en sus profesiones. La insatisfacción y la frustración se presenta ante la necesidad de esforzarse más de lo acostumbrado, buscando dinero fácil,  muchas veces mediante el fraude o robo en su ámbito laboral.
  1. 8.NEGACIÓN DE  LA DIGNIDAD PERSONAL.Se aprecia con mayor admiración social a un individuo con posesiones económicas importantes, independientemente de su origen que la persona honesta viviendo modestamente.
  1. 9.FRUSTRACIÓN INDIVIDUAL.La desigualdad en el bienestar social, su promoción continua en los medios de comunicación y el adoctrinamiento materialista, crean en los individuos una frustración constante al verse imposibilitados de alcanzar todos los bienes  que les dicen necesitan para obtener el éxito en sus vidas y que realmente no requieren para vivir. Este sentimiento de inconformidad personal se manifiesta físicamente en estrés y violencia, lo cual actualmente crece de manera desmedida en nuestra sociedad, afectando todas las relaciones interpersonales del individuo.
  1. 10.CORRUPCIÓN.Este mal generalizado  recae en todos los niveles de la sociedad, sin distinguir países, creencia religiosa, actividad o zona geográfica. 

Al ser  todo una mercancía o recurso de producción, de acuerdo a la doctrina materialista, todo se puede comprar; hasta la voluntad de los individuos, la cual tiene  también un precio, ajustable de acuerdo a su ambición.

  1. 11.DESTRUCCIÓN DE LA FAMILIA. La célula básica de cualquier sociedad es la familia, en donde nacen y se imprimen los principios, valores y carácter de los individuos; su destrucción conlleva desequilibrio e inestabilidad social. 

La exacerbada ambición de sus integrantes y el culto al egocentrismo, promovido por su visión materialista insaciable, descuida el principio de esa alianza, de apoyo desinteresado y generoso, dividiendo y  desquebrajando la estructura familiar. Creando entes frustrados e inestables sentimentalmente, derivando en muchas ocasiones en drogadicción, vandalismo o alguna otra forma de agresión social o autodestrucción. 

Las responsabilidades económicas, creadas por el entorno actual, han sobrepasado a los padres que equivocadamente tienden a intentar satisfacerlas, cambiando el tiempo destinado a la crianza y vigilancia de los hijos, por largas jornadas de trabajo. Esto necesariamente ha propiciado su descuido y distanciamiento con la pareja. 

  1. 12.VIOLENCIA APRENDIDA.  Todos los medios de comunicación se encuentran sumergidos en una constante guerra por aumentar su nivel de audiencia. Lamentablemente muchos de ellos, de manera irresponsable, acuden a temas e imágenes que ensalzan la violencia y los instintos más precarios del hombre.Cine, TV, Teatro, Periódicos, Revistas y Radio, influyen de manera decisiva en las preferencias y costumbres de las personas, sobre todo en los países subdesarrollados, donde el nivel de educación formal apenas supera la primaria y la información escrita consultada apenas alcanza el medio ejemplar por año, disminuyendo enormemente su criterio de discriminación. 

Se ve afectado también su comportamiento y crean ideas que no en pocas ocasiones se llevan a la practica en la vida real. El constante bombardeo de hechos violentos, que aumentan de forma importante los niveles de estrés  social y la poca efectividad en la aplicación de castigos a los delincuentes, anima a muchos a correr los riesgos y a hacerse rápidamente de los tan buscados bienes económicos o a cometer cualquier otro acto en contra de la sociedad y sus integrantes. 

Igualmente los videojuegos, además de ayudar a despersonalizar las relaciones de los individuos, promueven la violencia mediante una infinidad de temas especializados en matanzas, robos y diferentes actos delictivos, acondicionando a los jóvenes al uso de armas y a familiarizarse con sus consecuencias.

“El hombre es lo que piensa”

 

En conclusión, el sentimiento de fracaso en el trabajo, actividad, profesión o familia; por la imposibilidad de alcanzar las metas idealizadas, deriva en una marcada frustración personal, lo cual empuja al hombre  a manifestar distintos grados de violencia.

Pensando que es la única forma de alcanzar un significado en sus vidas, creídas miserables, los individuos se animan a transgredir conscientemente las normas y convencionalismos, esperando sobresalir a costa de lo que sea, en un ambiente social donde lo más importante es la riqueza impersonal y fama material en contrapartida de los olvidados principios éticos y morales, que pudieran detenerlos.  

Es de suponerse que todas las acciones encaminadas a contrarrestar este ambiente o error socialy sobre todo a fortalecer los principios y valores con la participación solidaria de sus integrantes, nos dará mayor esperanza de corregir el camino y aspirar a construir un futuro con mayor certeza y respeto.

Es momento de dejar de atender solo las consecuencias y considerar como única solución el aumento de  la represión de los individuos por medio del endurecimiento de leyes y sanciones, así como del aumento de las fuerzas del orden. Debemos  encontrar el equilibrio entre la voraz organización económica de la sociedad y los valores internos de la humanidad, fortaleciendo a nuestras familias y a los principios fundamentales que de ellas emanan.